Sobre el cáncer

Mirar almas...
Hoy me gustaría exponer un concepto que puede que sea útil para aclarar algunos mal entendidos que, frecuentemente se barajean muy a la ligera, y que una vez más, fruto de una macedonia entre la ignorancia, la repetición de lo que se va transmitiendo en las redes, en el mundo, y el pseudo cientifismo, y que con el poder que se atribuyen ciertas elites con la definición de ‘científicos’, potencia el miedo y siembra el pánico a aquellos seres humanos que lo leen o le diagnostican la enfermedad, por el mero hecho que viene de personas con titulaciones, o no, ya sean terapeutas, médicos, periodistas, autoridades, etc., coartándose así la libre, fluida y consensuada expresión y el derecho a la propia toma de decisiónes.
Con suma facilidad, una de las palabras que se utiliza muy a la ligera, es la palabra ‘cáncer’.
Vemos en muchos enunciados:
“…produce cáncer... cura el cáncer”.
Hoy en día únicamente, todavía sólo se observan los resultados, la evidencia de que sucede algo físico en las células, pero no se ha demostrado, aunque sí nos lo quieren hacer creer, con una exposición de funcionamiento ‘pseudo científico de su desarrollo, poco contrastada y menos demostrada, ya que no se tiene noción; (de quien y como se dan las ordenes oportunas de información de lo que debe de hacer cada célula; un ordenador no ejecuta ninguna operación si no hay un paquete de datos organizados que le diga lo que debe de hacer); ni se considera, que dichas células forman parte de un organismo regido por una alma, y que energéticamente se rigen por datos que gobiernan un todo, como sistema, subsistema y cada una de las células. Incluyendose el nivel Universal. (recientemente se han mostrado resultados de investigaciones hechas a comunidades de abejas, donde queda contrastado el trabajo ejercido por las obreras y zánganos y en base a qué programas, como similitud de las células que hablaba antes, ordenan el funcionamiento de cada abeja con la tarea que tiene que desempeñar).

Falta adoptar el concepto de medicina integrativa a las investigaciones, para poder valorar ecuánimemente una investigación, que así se precie de llamarse, teniendo en cuenta todos los factores que intervienen en el proceso, no unos pocos que se consideren oportunos, o al azar, desestimando la importancia de otros. (no existe la materia o energía ’basura’. Todo es perfecto. Nada es casual. Lo que pasa es que, todavía no se llega a entender, por eso se desecha. Fruto del batido entre la arrogancia y la ignorancia).
El cuerpo humano es una unidad, regida por lo que no se ve, tanto como aparentemente por lo que se ve, a distintos niveles vibratorios.. y en sincronía con el resto de la Creación, aunque nos cueste ver desde la perspectiva actual donde nos encontremos mirando.
Demasiado frecuentemente la palabra, cáncer, se ve utilizada con el acento de malo, perjudicial, hereditario, transmisión por contagio, o por ciertos materiales que lo provocan, metástasis, etc. Atributos que, no en vano son acuñados en pos de mantener el miedo, miedo a la muerte que, es bien sabido que psicológicamente contribuye a que se mantenga y prolifere como concepto de enfermedad, y que en muchos casos contribuye a aumentar los decesos, por crear pánico, por creer que el poder viene de afuera, y que no lo poseemos, siendo fácilmente dominados por los poderes fácticos, y los colectivos a los que se les atribuye poder, cediéndolo, en el concepto que sea, con el pretexto de erradicar la ‘enfermedad’.

La enfermedad como tal no existe. Todo obedece a unos patrones, a unas leyes universales que, poniendo la atención, y mirando lo concreto, es presumible del todo que no se van hallar los indicios, y menos las directrices del ‘verdadero’ funcionamiento del cuerpo, el ser humano y el universo.

Voy a hacer una breve y sintética exposición con el fin de aportar una visión llana, y que a la vez pueda ser contrastable, aunque con reticencia de aquellas personas que, con sus creencias acérrimas, no se permitirán mirar ni ver más allá de sus convicciones, que ya creen acertadas y, científicas, por el mero hecho de la posición que ostentan, o de la información sin auto contrastar, por ser de donde viene, ya añadida directamente a su enciclopedia personal, pasando a formar parte de esas creencias a las que refería antes, y como filtro a todas las demás cribas que pudieran plantearse, sin permitir ni un ápice, el sopesamiento ecuánime que circunde a su alrededor, como opciones para esclarecer y aportar luz a las variables condicionantes de la libertad del ser humano.

Constantemente recibimos estímulos del exterior, a través de las relaciones que mantenemos con el mundo, el medio en que vivimos, nos desarrollamos y desenvolvemos, y las personas; en el medio inmediato como es la familia, el trabajo, o en gral., con la sociedad y el mundo. El medio son las palabras y los actos, ya sean dichos, o no, ejecutados o por falta de llevarlos a cabo, inhibidos.

La evolución normal de estos estímulos vendría a ser de la siguiente forma.
En la relación que habitualmente mantenemos entre las personas, nos llegan flujos energéticos venidos de una persona, y dirigidos a otra, con intención o no, pero el flujo existe, aunque no se perciba con nuestra condicionada visión.
A través del vórtice energético, o chacra de la garganta, i/o el pensamiento, se emite ese flujo multifrecuencias, real y medible,
y se dirige a otra persona, como decía, con intención o sin ella, pero normalmente con un sello, evidente o no, perceptible a simple vista, o solapado en el paquete que se transmite, con una intención directa o indirecta. (https://www.youtube.com/watch?v=ULLOAGWla7M)

Ese flujo vibratorio, real, con toda la información que conlleva, llega a la entidad a quien va dirigida, ya que se expande a través del medio natural, en este caso.
Cuando llega a la otra persona esa vibración provoca, inevitablemente una reacción en ella, que puede ser conocida o desconocida, agradable o desagradable, pero siempre provoca una reacción. A cada estímulo se provoca una respuesta. Esta estará condicionada por las creencias que cada persona ha almacenado, consciente o inconscientemente, a través de la familia y la sociedad: roles de familia, religión, formas de hacer, costumbres, ideologías, etc., y con la educación recibida en las escuelas, por los educadores y personas con las que nos hemos ido cruzando a lo largo de la vida, con lo que nos han transmitido, y hemos adoptado como válido, pasando, todo ello, a formar parte de nuestra ‘personalidad’, de un filtro o criba, a través del cual, todo lo que vaya viniendo del exterior en nuestras vidas, en forma de experiencias, palabras, conceptos, etc., antes de ser aceptado, pasarán un examen previo, super rápido, de cribado, el cual valorará si, aquello va con la idiosincrasia de uno o no.
Lo cierto es que, ese estímulo del exterior provoca, produce finalmente una respuesta condicionada, por lo expuesto, y que, siendo que esa repuesta es una reacción a lo percibido y filtrado, es una respuesta que normalmente se ejecuta icsofacto, y es automática su ejecución. No siempre, o casi nunca consciente. En efecto, a tal estímulo tal respuesta.
Pero también produce efectos sobre la persona que recibe el estímulo exterior, que puede haberse percibido como no agradable, o incluso de no querer experienciar esa sensación que produce. A lo mejor porque es conocida de antemano y sabe lo que conlleva, lo que le remueve en su interior, del pasado... Entonces, cortando el libre flujo de estímulo respuesta, esa energía no liberada se ve estancada y retenida en el cuerpo energético, por no querer ser vivenciada y ser ignorada.
Este flujo vibratorio estancado obedece a una reglas simples, por su frecuencia y vibración concretas, y por ende, se va a situar en un lugar muy concreto del cuerpo, por sus características vibracionales, frecuencia vibratoria, longitud de onda…).

Así vemos que, la ‘culpa’ de cómo nos encontremos o nos vayan las cosas, no es nunca del otro, sino más bien de la decisión propia de cómo tomamos esa información-estímulo que viene del exterior. La decisión y la capacidad de escoger mi estado de salud y vida siempre están en mi. Yo los poseo, y ostento la libertad de elegir la que me apetezca.

¿Qué son las esencias florales, las terapias vibracionales, las esencias florales del Dr. Bach. ¿Cual es su principio y funcionamiento?

El principio de funcionamiento de los vórtices energéticos en el ser humano o chacras,
con sus correspondientes colores i sonidos, vibración asociados a cada uno.
Los canales de acupuntura, los nadis…).
En el Universo todo es Luz-Vibración, con lo cual, Todo se interrelaciona.

He aquí que, dependiendo de su intensidad, ímpetu, la reacción será más o menos acelerada, pero ejecutada sin demora. Ese bloqueo a nivel energético, se verá somatizado tarde o temprano en el órgano o sistema al que le corresponda por su relación de vibración al que alimenta energéticamente.
(Ver principio de La Acupuntura. A ello se le atribuye también, como bien se conoce en otros ámbitos, la correlación de las capas embrionarias, y su relación con la psique-cerebro-soma que el eminente Dr. Hamer descubrió y donó al mundo sin querer ser entendida su aportación, por la multitud de intereses a nivel farmacológico, aunque ciertas élites han procurado desprestigiar por esos intereses, y otros han seguido a pies juntillas por el hecho de quienes han transmitido su veredicto, desprestigiando a un eminente colega, a la contra del juramento hipocrático que en su día aceptaron éticamente mantener y postular.
Muchas autoridades doctas, han seguido de cerca sus descubrimientos, por suerte,  con asombro y respeto, aunque, por el que dirán, y no ser quemados en la hoguera de la santa inquisición galena, lo han mantenido humildemente en secreto, pero seguido a distancia, evitando así el enfrentamiento con otros colegas y la autoridad, pero también evitando así un avance radical evitando cambios de conceptos enquilosados, transmitidos y custodiados por las Facultades, de promoción en promoción en el tiempo.
A través de la kinesiología es fácilmente evidenciable, y medible a través de la electroacupuntura de Voll, como puedan ser contrastadas por otras técnicas, como un TAC craneal sin contraste, etc…).

Como hemos dicho, todo estímulo venido del exterior provoca y produce una respuesta en nosotros que, si permitimos su libre flujo, acción reacción, la respuesta producida; que identificamos este estado emocional inevitable a nivel de la barriga, bajo vientre, como un efecto o sensación incómoda, agresiva, dolorosa, contrariante; ésta es liberada, quedando la persona en estado diríamos, normo tónica, liviana, liberada. Quedándose con el aporte de esa ‘experiencia’, cuando en el proceso estamos conscientes, y sin planteamientos si, por el contrario, estamos inconscientes en el proceso de todas esas evoluciones emocionales y energéticas.
A todo eso, a través de una disciplina o trabajo personal, que ayude a afinar la atención, solamente mirando la situación, sin juzgar, con una mirada simple, se puede observar cómo evoluciona ese flujo, qué provoca en mi, qué pensamientos fluyen ante ese estímulo, a lo mejor con similitud a otra experiencia dada con anterioridad que se evoca en ese momento. Qué me hace sentir a nivel emocional, en la barriga, a menudo desagradable, y que hasta el ser más elevado espiritualmente no puede evitar sentir. Eso si, por estar consciente, y haber trabajado esos filtros condicionantes a los que referíamos más arriba, no le va a afectar, porque sabe que nada de lo que siente es él, otorgándose conscientemente el poder de adoptar la respuesta, i/o simplemente soltar.
Podemos observar incluso, y al mismo tiempo, qué esta ocurriendo a nuestro alrededor, la temperatura, lo que estoy haciendo, pensando, sintiendo, reaccionando… percatándonos que, hay ‘algo-alguien’ observando que todo eso ocurre, y todo eso no soy yo…se percibe ese ‘algo o alguien’ que lo está observando, aunque no lo identifique concretamente aún.
Todo ello nos lleva a experienciar que, en nosotros está el que nos tomemos de una manera u otra un estímulo que venga del exterior, dejando así, de estar condicionados por el otro.
Por ejemplo: Siempre se nos ha transmitido que, me siento mal por tú culpa, por lo que me has dicho o hecho, u omitido decir o hacer, o por lo que esperaba o no esperaba de ti. Y que en última instancia de ti depende mi estado emocional, como yo me encuentre, cuando sabemos, y con lo relatado ahora mismo podemos constatar, que todo ello es totalmente erróneo, fruto de las creencias transmitidas, que justo para romperlas, debemos permitirnos experienciar la posibilidad de percibir en nuestras propias carnes, que hay de cierto de eso que creemos.
La observación de la experiencia es la mejor opción de la evidencia, que nos permite, nos ofrece una evidente opción al cambio.

Ahora, con toda esta información, ampliable cada detalle mencionado en ella para mejor visión global y entendimiento, podemos visionar, como mínimo, un posible principio que nos ayude a movilizarnos en busca de más información, de correlaciones porqué, lo expuesto aquí, no es en absoluto para que sea creído o tomado como un dogma de fe; que en ese sentido, personalmente me da igual; sino que, el objetivo fundamental es el de abrir posibilidades y cuestionarse cosas.
Pero puede pasar que, por ignorancia, por las condicionantes creencias, etc., todo lo expuesto sea rechazado literalmente de entrada. Entonces, ello se deberá, posiblemente, a que ¿no ha llegado tú hora…?
NO, a que no te permites la posibilidad de cuestionarte cosas, y que operas, pensando en lo acertado de tu opinión o respuesta porque lo exponen entes oficiales, o personas con prestigio, o por el motivo que sea, con la convicción de que tus creencias son filtradas como buenas y acertadas, sin darte cuenta que te están limitando ante la evidencia que acontece en ti.


Escúchate, pon atención a tu interior y, AMATE. AMÁNDO-TE AMARÁS.